Los recortes siguen, contra funcionarios y desempleados. La ciudanania sale multitudinaria a la calle. Miles de funcionarios se unen, policias y militares incluidos. En el Congreso y en la Puerta del Sol los antidisturbios provocan situaciones violentas y ridículas. Se enfrentan a los bomberos y ante la incapacidad de evitar pequeños fuegos, optan por entrar en el barrio de Lavapiés para intimidar a sus vecinos con acciones punitivas. Al final se marchan abucheados redondeando así su vergonzosa actuación.
